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Ingeniero en Industrias Alimentarias de la Universidad Nacional Agraria La Molina, pero que se dedica a un montón de cosas, como escribir en sus ratos libres. Gusta de política, economía, fútbol, música, entre otros. Hobby principal: investigación histórica, principalmente a la Guerra con Chile, aunque también investiga sobre el desarrollo de las empresas peruanas en la actualidad. Es coautor del libro "La Última Resistencia. La batalla en el Morro Solar de Chorrillos el 13 de enero de 1881". Si desean adquirirlo, escribir al e-mail elinaresm@hotmail.com

viernes, 11 de octubre de 2013

La Ruta de la Breña

En el centro del país hay una buena opción de recorrido turístico que no está siendo explotada y que yo me atreví a realizar con amigos de amantes de la historia: Manuel Rojas Aquije y Jonatan Saona Reyes, quien estuvo acompañado de su enamorada, Criceyda Cayetano. Este recorrido puede llamársele como “La Ruta Cáceres”, en honor al héroe o “La Ruta de la Breña”, porque recorre los lugares en donde ocurrieron las acciones bélicas durante la guerra con Chile. Ni siquiera recorrimos todos, pero si los principales, que los nombramos a continuación.

CONCEPCIÓN
Ciudad de fácil acceso para cualquier turista, más limpia y ordenada que su vecina Huancayo, fue el lugar de uno de los mayores triunfos peruanos en la guerra con Chile. Una división del ejército peruano al mando del coronel Gastó, apoyada por montoneros de Comas y Pariahuanca, además de vecinos del pueblo, atacaron a un destacamento del ejército chileno en un combate que empezó la 6 de la tarde del domingo 9 de julio de 1882 y se prolongó hasta las 9 horas de la mañana siguiente. No existe una versión peruana que nos señale con precisión la cantidad de nuestras fuerzas, pero según una versión chilena, las fuerzas peruanas tenían 300 hombres armados con rifles y 1,500 indios con hondas y lanzas.



Ninguno de los 77 chilenos sobrevivió al ataque, todos murieron. En las fuerzas peruanas murieron un oficial, cuatro soldados, 18 vecinos y unos cuantos montoneros. Horas después del combate, el 10 de julio, arribó a Concepción el grueso del ejército chileno, al mando del coronel Estanislao del Canto, quien redujo el pueblo a cenizas como el mismo confesó y se asesinó a algunos pobladores.

La iglesia, que fue el último punto de resistencia chileno, fue incendiada aquel día. La que existe actualmente está sobre el mismo lugar en donde estuvo la antigua y está en nuestro recorrido histórico. También es importante señalar el mirador de la ciudad, donde hay actualmente la estatua de la Virgen. Desde ahí hay una bellísima vista de Concepción, pero también recomiendo su visita porque es el punto desde donde descendieron las montoneras de Comas para el ataque.

SIERRALUMI
Desde Concepción hay una gran cantidad de taxis que tomando la carretera a Satipo, van al pueblo de Comas y desde ahí uno puede visitar Sierralumi, lugar de otro triunfo de las armas peruanas.

El paisaje del camino es sin duda alguna, uno de los más bellos del Perú. Para llegar a Comas, a pesar de la corta distancia con Concepción, se tiene que atravesar la cordillera. En la ruta se puede hacer una parada en la laguna Pomacocha, a 4,479 m.s.n.m., que es visitada por pescadores.



Sierralumi es casi ceja de selva, es esplendido su verdor y es conocido por sus manantiales y cataratas.

El 26 de febrero de 1882, llegó al pueblo de Comas un destacamento del ejército chileno, conformado por 31 jinetes y un italiano que les servía de guía. Después de cometer algunos excesos en Comas (fueron acusados de robos y violaciones a mujeres), los chilenos fueron a la hacienda Runatullo de la familia Valladares, donde extrajeron 600 cabezas de reses y caballos, además de 50 arrobas de mantequilla.

Los pobladores de Comas se organizaron. Se armaron con galgas (rocas), cayados (palos de madera), hondas, algunas anticuadas armas de fuego y le dieron el mando de las fuerzas a Ambrosio Salazar.

Cuando los chilenos regresaban de Runatullo y pasaban por el desfiladero en Sierralumi, el 2 de marzo, los pobladores de Comas los atacaron, desprendiendo galgas que habían preparado con anticipación. al destacamento chileno cuando estaba pasaba por el desfiladero en Sierralumi, haciéndolos huir y a dejar abandonado todo el ganado que habían decomisado. Los chilenos reportaron la muerte del oficial Jermain y otros cuatro soldados, tuvieron cuatro soldados heridos y perdieron 23 caballos, 43 sables, 6 carabinas y 7 banderolas. Según escribió el jefe chileno Estanislao del Canto, algunos caballos quedaron inutilizados por las galgas que les cayeron. Ambrosio Salazar escribió que tomaron 28 caballos de los chilenos.

Esta victoria es importante porque fue la primera vez en la guerra que un pueblo se organizaba para defenderse de los invasores chilenos.



Ya no existe el camino de herradura y la actual carretera ha cambiado la fisonomía de la zona a como era en el siglo XIX, pero es un lugar muy agradable a cualquier vista y creo que la región lo debe ofrecer como punto obligatorio.

CHUPACA
Es otra localidad vecina a Huancayo adonde se puede llegar con transporte público, pero es recomendable un auto particular para evitar el tráfico.

De acuerdo a la versión local, un mensaje enviado por el jefe de la división chilena (10/04/1882), coronel Estanislao Del Canto, exigía la entrega de 200 doncellas del pueblo y anexos al cuartel general chileno en Huancayo. Inmediatamente todos los chupaquinos se organizaron bajo el mando del gobernador Manuel María Flores y formaron una guerrilla de 800 hombres, aunque sus armas de fuego eran sólo 22. Fueron dos los destacamentos chilenos que llegaron a Chupaca, superiores en número y armas, uno al mando del coronel Eulogio Robles y otro al mando del comandante Manuel Barahona.

Los combates se realizaron entre el 19 y 20 de abril se realizaron diversos combates en la zona, que terminaron con el incendio del pueblo el último día. El coronel Del Canto confiesa que el pueblo de Chupaca fue el más rebelde y hostil, siendo necesaria la demolición de las casas de los cabecillas. La iglesia, que databa del año 1540, fue quemada y la actual es moderna.



No era la primera vez que Chupaca pasaba por esto. Durante la guerra de Independencia, un destacamento al mando del coronel español Carratala asesinó a varios pobladores porque el pueblo mostraba simpatía a los patriotas. El pueblo fue saqueado y varios hombres y mujeres fueron colgados de cabeza en la torre del campanario y azotados, hasta que arribaron las tropas patriotas (27/05/1821).

Lo único malo de Chupaca es que la plaza tiene un monumento a Cáceres que más parece un Power Ranger que al héroe de la Breña.



SAPALLANGA
Cualquiera de Huancayo puede ir a Sapallanga en transporte público. Es un lugar muy conocido por sus chicharronerías, pero en general hay poco para ver, la misma plaza no luce muy aseada. 


De acuerdo a un parte del general Andrés A. Cáceres, guerrilleros al mando de los coroneles Domingo Cabrera y Miguel Gálvez atacaron a los chilenos en Sapallanga en la mañana del 9 de julio de 1882.

PUCARÁ
Fue en esta localidad en donde se realizaron tres combates durante la guerra con Chile, siendo importantes los dos primeros, ocurridos el 5 de febrero y el 9 de julio de 1882.


En el primero, se produjo un choque entre la vanguardia chilena y la retaguardia peruana. El ejército peruano, al mando del general Cáceres, pudo retirarse al sur sin ser molestado por el ejército chileno después de esta acción.

El segundo combate fue una prolongación del combate que se venía desarrollando desde Marcavalle, al sur del pueblo

Es fácil llegar a Pucará desde Huancayo. Lo mejor del pueblo es que tiene un mirador desde donde se puede apreciar todo el valle. También tiene una plaza muy bien cuidada y el Museo Casa  Histórica Campaña de la Breña, recientemente inaugurado por el Ministerio de Cultura (09/07/13).

MARCAVALLE
Este es tal vez el punto más importante del recorrido porque fue el punto de inicio de la contraofensiva de Cáceres en 1882. Para ir a Marcavalle, cualquiera puede tomar un taxi en Pucará que lo llevé hasta allá, pero no al pueblo, sino al “cuello” de Marcavalle, donde ocurrió el combate.


En la mañana del 9 de julio, acampaba en el cuello de Marcavalle las fuerzas chilenas cuando fueron atacadas sorpresivamente, por las fuerzas peruanas. El combate no duró más 15 minutos según escribió el mismo Cáceres, tras lo cual las fuerzas chilenas se retiraron a Pucará para otro combate el mismo día. En Marcavalle, los chilenos tuvieron 19 muertos y 14 heridos y los peruanos un muerto y tres heridos.

El pueblo de Marcavalle se dedica a la agricultura, está un poco abandonado y debe ser uno de los más pobres de la región. Tiene un bello paisaje pero la zona es bien fría, principalmente el cuello de Marcavalle.
Así terminamos nuestro recorrido, esperando en el futuro recorrer Huaripampa, Huancané, Mito, Muzue, Sincos, Izcuchaca, Jauja, Tarma, etc.


lunes, 7 de octubre de 2013

Informes ingleses y norteamericanos sobre el combate de Angamos

El combate naval de Angamos fue la acción bélica de la más importante de la Guerra con Chile para la prensa de Estados Unidos y Reino Unido, incluso más que las batallas de Lima. Esto se debe a que en esa época los buques blindados eran toda una novedad y antes de Angamos, el combate en serio entre buques blindados fue en 1866, en la batalla naval de Lissa.

Marinos ingleses y norteamericanos visitaron el Huáscar cuando este arribó a Coquimbo, a seis días del combate (14/10/1879), para inspeccionarlo y sacar sus propias conclusiones del combate. Ellos fueron la primera fuente de noticias para los diarios y revistas de sus países.

El contralmirante norteamericano Christopher Raymond Perry Rodgers, Comandante de la Escuadra del Pacifico, formó una comisión el martes 14 de octubre de 1879 para que visiten el Huáscar, conformada por oficiales de la fragata USS Pensacola, el buque insignia de Estados Unidos en el Pacífico, una fragata de madera de 20 años de antigüedad, lo que da una idea del débil poder naval que en ese entonces tenía en esa época la hoy primera potencia mundial. La comisión estuvo conformada por el capitán de navío K. R. Breese, el primer ingeniero E. D. Robie y los tenientes R. R. Ingersoll, D. Kennedy y T. B. M. Mason, este último, autor tiempo después de un libro de la guerra: “The War on the Pacific Coast of South America Between Chile and the Allied Republics of Peru and Bolivia”, en base a sus observaciones y a la de otros marinos norteamericanos. Esta obra fue traducida al castellano y publicada en Chile en 1971 por la Editorial Francisco Aguirre con el nombre de “Guerra en el Pacífico Sur”.

En cuanto a la comisión, ellos emitieron un informe sobre todas las averías del Huáscar el lunes 20, que luego fue publicada para uso interno de la Marina de Estados Unidos, incluyendo interesantes dibujos. Esta obra fue traducida al castellano y publicada como anexo a la obra “Tradiciones Navales Peruanas”, tomo II, de José Valdizan Gamio, en 1969. Esta obra es un poco desconocida y pocos lo han leído.

En el 2006, el volumen 2 del tomo XI de “Historia Marítima del Perú”, escrita por Melitón Carvajal Pareja, incluye en sus anexos preguntas efectuadas a oficiales del Cochrane realizada por oficiales del USS Pensacola, presumo que realizada por los mismos oficiales que visitaron el Huáscar. Es muy buena la información recopilada por los marinos norteamericanos sobre los daños que recibió el Huáscar en el combate.

Los ingleses también visitaron al Huáscar. En Antofagasta estaba la fragata HMS Turquoise y sus oficiales y su comandante, el capitán George Robinson, visitó el blindado chileno Cochrane obteniendo algunos del combate, pero fue el comandante de la corbeta HMS Thetis, el capitán P. W. Stephens, quien visitó el Huáscar en Coquimbo el jueves 16 de octubre, aunque tres días antes visitó al blindado Blanco Encalada y escribió un primer informe del combate. Los informes de Robinson y Stephens fueron enviados al contralmirante F. H. Sterling, comandante de la escuadra británica en el Pacífico, que estaba en el Callao con su buque insignia, el blindado HMS Triumph, cuyo blindaje era inferior a los buques chilenos, lo que nos da una idea de la gran fuerza a la que el Huáscar tuvo que hacerle frente. Estos informes fueron publicados en castellano en 1972 en el folleto Angamos, del historiador peruano José Carlos Martin. 

El teniente R.N. Madan del crucero blindado HMS Shanon, pudo visitar el Huáscar y dibujó croquis de las averías sufridas por el Huáscar en Angamos, que fueron reproducidos en el artículo “Incidents of the War between Chili and Peru” en The Journal of the Royal United Service Institution” en 1881. Estos croquis y su informe en castellano fueron transcritos para “Historia Marítima” de Melitón Carvajal antes citado. 

No sólo fueron marinos los que visitaron el Huáscar. El vicecónsul británico del puerto chileno de Caldera, E. J. Macks, quien visitó al Huáscar cuando este arribó a Caldera después del combate. Macks llegó a confeccionar un croquis del Huáscar (ver imagen) con los disparos recibidos en el combate, que luego fue corregido por  el Comandante de Arsenales R. Vidal G. y publicado en el Boletín del Guerra del martes 9 de diciembre de 1879. El Boletín de la Guerra era una publicación  del Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile, que lo distribuía en sus legaciones en el extranjero e impreso en idiomas español, inglés, francés y alemán, por lo que se puede decir que tuvo amplia difusión mundial.

Croquis de los proyectiles que le cayeron al Huáscar
Boletín de la Guerra, publicación chilena

El periódico inglés Engineering publicó también croquis de los tiros que recibió el Huáscar así como grabados del estado en que había quedado el buque peruano en sus ediciones del 12 y 19 de diciembre de 1879 y del 5 de marzo de 1880. Es obvio que su fuente fueron marinos ingleses.

Los diarios norteamericanos no se quedaron atrás. El capitán norteamericano Edward Terry, comandante del USS Pensacola, visitó al Huáscar el mismo día del combate, 8 de octubre, en Mejillones, pero sus impresiones y datos recién fueron publicadas en el New York Times el 10 de mayo de 1881, dsiponible en la web.
  
Un buen artículo publicado en Estados Unidos sobre toda la campaña del Huáscar peruano, no sólo el combate de Angamos, fue el “A Famous Sea-Fight. The Engagement in 1879 off the Bolivian coast between Peruvian and Chilean ironclads” del norteamericano Claude H. Wetmore, que vio luz en el The Century Illustrated Monthly Magazine, Volume LV, No. 6, April, 1898. Tuve la fortuna de encontrar este artículo de venta en la web de AbeBooks. Wetmore vivió en Perú durante la época de la guerra y vio al Huáscar tanto con bandera chilena como con bandera peruana. Wetmore también escribió de nuestro país en su libro “Incaland: a story of adventure in the interior of Peru and the closing chapters of the war with Chile”, afortunadamente disponible en la web.

Grabado de The Century Illustrated Monthly Magazine

El artículo de Wetmore incluye un interesante grabado del combate desconocido por muchos. Este grabado realmente me llena de curiosidad si existe una pintura que sirvió de base al grabado y sí es así, quien fue su autor. El autor dice que antes de publicar su artículo, este fue revisado por el USN William Carey Cole y por el capitán de artillería norteamericano Henry S. Wetmore. Este último, fue cónsul de Estados Unidos en Paita y vivió en el Callao durante la guerra, siendo muy amigo de Miguel Grau, con quien desayunó la mañana de su infortunado viaje.


Me queda pendiente revisar las publicaciones realizadas por el The Times de Londres o alguna publicación francesa sobre el combate de Angamos, espero tener pronto la ocasión de hacerlo.