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Ingeniero en Industrias Alimentarias de la Universidad Nacional Agraria La Molina, pero que se dedica a un montón de cosas, como escribir en sus ratos libres. Gusta de política, economía, fútbol, música, entre otros. Hobby principal: investigación histórica, principalmente a la Guerra con Chile, aunque también investiga sobre el desarrollo de las empresas peruanas en la actualidad. Es coautor del libro "La Última Resistencia. La batalla en el Morro Solar de Chorrillos el 13 de enero de 1881". Si desean adquirirlo, escribir al e-mail elinaresm@hotmail.com

lunes, 16 de enero de 2017

Niños mendigos en Lima en 1881


Foto: Fidel Carrillo/Perú21

En el siglo XIX ya existía en Perú un grave problema de trabajo infantil forzoso, ausentismo escolar, mendicidad y delincuencia infantil; no es algo que proviene del siglo XX como muchos piensan. Diversas noticias en los diarios de la época dan cuenta de este problema.

En el verano de 1879, un niño de ocho fue acusado de ladrón.

“Estremece imaginar lo que será cuando sea hombre una criatura que á los ocho años de nacida ha tenido que purgar hazaña semejante, en la que no haya tal vez otra cosa que la punible indiferencia de madres que no merecen serlo”.(1)

Si existían problemas de delincuencia infantil, debemos suponer que también había el problema de trabajo infantil forzoso.

La crisis originada por la guerra con Chile (1879-1884) causó un aumento de mendigos. La pluma del literato Abelardo Gamarra, nos dejó la siguiente crónica en el verano de 1880:

“Mendigos- La policía ha recojido el sábado algunos mendigos, que siguiendo la antigua costumbre de limosneros en este dia, van de puerta en puerta implorando la caridad pública.
Han sido conducidos al hospicio.
Esta medida debe ser empleada todos los sábados”.(2) 

Ya con la capital ocupada por los chilenos (1881-1883), surgió el problema de ausentismo escolar:

“Niños.- Hoi también han sido llevados a las escuelas municipales, algunos niños por estar vagando por las calles de la poblacion entretenidos en juegos ajenos de su edad i de sus circunstancias.
Hai necesidad de tomar algunas otras precauciones con respecto a estos niños, pues sus padres o apoderados, los reclaman con tenacidad i los preceptores se ven en la dura necesidad de tener frecuentes molestias.
¿No sé podrá evitar este modo de correjir a los niños vagos?”.(3)

Revisando las noticias de esa época, encontré una crónica de enero de 1882 que se basa en la mendicidad, pero narra el caso de niños explotados por adultos para mendigar. Me pareció increíble que los niños contaran que su padre falleció en la batalla de Miraflores (la batalla en donde fallecieron más limeños) para pedir limosna y también que los niños sean explotados por mujeres que se hacen pasar por sus madres. Recuerdo que la primera vez que vi esto último en la prensa fue en un reportaje del programa televisivo de Hildebrandt allá por 1999, en donde las mujeres alquilaban niños para pedir limosna. También hace algunos años salió un reportaje similar en la prensa.(4)

La crónica fue publicada en un diario subsidiado por el Ejército chileno, pero parece cierta, en base a las noticias previas que ya se estaban dando en relación a este problema. El artículo a continuación:

Los mendigos en Lima.- Creemos  que en ninguna otra ciudad del mundo hai tantos mendigos como en Lima. El estudio que puede hacerse de ellas es algo curioso.

Los mendigos en las calles de Lima se dividen en varias categorías: los hai ciegos, mancos, cojos i esqueletizados, los cuales parecen llevar en la frente el sello de la desgracia, i estar autorizados para invadir los portales, las puertas de los templos i los lugares de paseo.

Los hai también de circunstancias, es decir, por el estado de crisis en que la industria se encuentra; i estos no piden a todo el mundo como los demás mendigos, sino que escojen a las personas que más fáciles les parece de engañar; i, sea dicho de paso, raras veces se equivocan.

Algunos de ellos se proporcionan una renta de ocho o diez soles diarios.

Hay también ciertas mujeres que, con el título de madres de familia infelices, arrastran con ellas a unos niños que en nada les pertenecen; el pilluelo sucio que cuenta que su padre murió en Miraflores i su madre se encuentra ya agonizante en el hospital de Santa Ana; el militar herido combatiendo por la patria i que, sin embargo no se batió en parte alguna; i la niña de 7 á 8 años, delgada, harapienta, sucia, demacrada, embrutecida, i a quien sus padres obligan a salir de limosnera, con el cargo de llevarles cierta cantidad por la noche.

Los flautistas de la quena que entrando de casa en casa, van pidiendo una limosna en cambio de una sonata.

Los linces estafadores que piden a domicilio. Estos proporcionándose una lista de todas las personas caritativas, con su dirección respectiva, anotan en un rejistro los nombres de los que ya han embaucado, con la fecha en que lo hicieron, para no volver a pedirles. Pero algunas veces mandan a un compañero de industria a la casa en que fueron socorridos, para repetir el golpe, cuyo producto dividen por mitad entre ambos socios.
Hai además, otra clase de limosneros religiosos, que salen con una imagen de Jesús o de la Virjen, i que van de casa en casa, por los barrios apartados, pidiendo para las misas en que solo ellos consumen el pan i la sangre de otros.

¿Podría la policía poner coto a estos abusos?” (5)

NOTA

(1) El Comercio. Lima, miércoles 5 de febrero de 1879. Interior, Callao.

(2) El Nacional. Lima, lunes 26 de enero de 1880. Crónica local.

(3) La Situación. Lima, setiembre 13 de 1881. Crónica.

(4) Ángel Arroyo. “Mafias alquilan a niños a S/.5 para que mendiguen en calles”, en Perú21. Domingo 26 de mayo del 2013. Se puede leer aquí.

(5) La Situación. Lima, enero 14 de 1881. Crónica. 

jueves, 24 de noviembre de 2016

Las 17 familias más ricas del Perú en el 2016


Las fortunas en Perú, como en todo Latinoamérica, generalmente son familiares. Una empresa grande tiene como accionistas o principales accionistas, a diversos miembros de una misma familia. Las mismas personas también son accionistas de otras empresas o de un holding propietario de varias empresas, de tal manera que la familia conforma un Grupo Económico.

En base a una investigación propia, he realizado una lista de las 17 familias con mayor patrimonio del país. El monto calculado no es dinero en efectivo que ellos tengan, sino el valor aproximado de sus empresas si todas ellas fueran puestas a la venta. La metodología la explico aquí.

En base a esta muestra, he llegado a las siguientes conclusiones:
a) Solo tres están aún bajo el control de la primera generación.
b) En seis familias hay participación de mujeres en la dirección de los negocios, pero solo una de ellas cuenta con una mujer en la presidencia ejecutiva.
c) Bolivia es el principal destino de las inversiones en el exterior: seis familias de la lista invierten allá.
d) La minería de metales preciosos es el principal negocio de cinco familias, a pesar de la baja de los metales en los últimos tres años.


A continuación, una descripción de cada una de ellas

1. BRESCIA: US$ 5,920 millones

Desde hace tres años, los negocios los dirige la tercera generación de la familia, bajo el control del holding Inversiones Breca, más conocido como Grupo Breca (Brescia Cafferata).

Grupo Breca controla Tasa, que es la mayor productora mundial de harina de pescado; Minsur, la tercera productora mundial de estaño; Rímac Seguros, la mayor aseguradora del país; Exsa, la mayor productora de explosivos para la minería del país; Melón, la mayor cementera de Chile; CPPQ, la mayor productora de pinturas en Perú y Chile; el hotel Westin y la cadena de hoteles Libertador; producen el pisco Viñas de Oro; tienen el 46.1% del BBVA Continental, el segundo banco del sistema financiero, entre otra docena de negocios.  También

Pedro Brescia Moreyra y Alex Fort Brescia son copresidente de Inversiones Breca. También tiene un papel importante Fortunato Brescia Moreyra, quien dirige los negocios mineros.

2. ROMERO: US$ 3,900 millones

Una de las familias más numerosas de la lista, con más de 50 miembros entre tercera, cuarta y quinta generación, algunos de ellos con residencia en el extranjero. Los negocios agrupados en el llamado Grupo Romero son dirigidos por la cuarta generación de la familia desde el 2002, que también dirige Credicorp y sus subsidiarias desde el 2009.    

El Grupo Romero controla Alicorp, la mayor empresa de consumo masivo de Perú con operaciones en otros ocho países de Latinoamérica; Primax, la mayor cadena de grifos de Perú y Ecuador; Palmas del Espino, la mayor productora de grasas y biodiesel de palma aceitera; Ransa, el mayor operador logístico de Perú con operaciones en cinco países de la región; Tramarsa, el mayor operador portuario del país; Fino, el mayor productor de soya y girasol de Bolivia, entre otros negocios. A través de su participación en Credicorp Ltd., controla el BCP, el mayor banco de Perú; el Pacífico Peruano Suiza, la segunda aseguradora del país, entre otras empresas financieras en el continente.

Dionisio Romero Paoletti es presidente de Credicorp y de las empresas del Grupo Romero. Otros personajes importantes son Luis Romero Belismelis y José Antonio Onrubia Holder, directores de las empresas del grupo; Fernando Romero Belismelis, presidente de Corporación Primax, y Calixto Romero Guzmán, director de las empresas del grupo en Bolivia.

La familia cuenta con la Fundación Romero, que apoya la creación de negocios para poblaciones necesitadas.

3. RODRÍGUEZ: US$ 3,750 millones

Los hermanos Vito y Jorge Rodríguez Rodríguez fundaron su empresa de transporte José Rodríguez Banda S.A. en 1967, pero su gran salto empresarial fue en 1986, cuando compraron Gloria, la mayor empresa láctea del país. Hicieron de Gloria una empresa altamente rentable, sus utilidades la invirtieron en diversos negocios con éxito y hoy tienen operaciones en otros seis países de la región.

Actualmente los Rodríguez controlan Pil Andina, la mayor empresa láctea de Bolivia; Yura, la tercera cementera del país; Soboce, la mayor cementera de Bolivia; Suiza Dairy, la mayor empresa láctea de Puerto Rico; Coazúcar, un holding que controla las mayores azucareras de Perú (Casa Grande, Cartavio), Argentina (San Isidro) y Ecuador (La Troncal), entre otros negocios.

Además de Vito y Jorge, en el directorio de las empresas se encuentra Claudio Rodríguez Huaco, hijo de Jorge.

4. RODRÍGUEZ PASTOR: US$ 2,490 millones

Carlos Rodríguez Pastor Mendoza (1934-1995) fue gerente general del BCR (1968-1969) y ministro de Economía (1982-1984). En 1994 adquirió la mayoría de las acciones del Interbank en el proceso de privatización. Tras su fallecimiento, su hijo Carlos Rodríguez Pastor Persivale tomó la dirección de los negocios. Recién con la adquisición de los supermercados Santa Isabel (hoy Plaza Vea) en el 2003, se dio la expansión del grupo.

Las inversiones de los hermanos Rodríguez Pastor están agrupadas en el holding Intercorp Perú, que también controlan Interseguro, Inkafarma, los malls Real Plaza, Financiera Oh, tiendas Oechsle, Innova Schools, Universidad Tecnológica del Perú, IPAE, entre otros. En el directorio de Intercorp están los hermanos Carlos y Jorge Rodríguez Pastor.

Además, en 1998 Carlos Rodríguez Pastor Persivale fundó Nexus Group - NG,  un fondo de capital privado con inversiones en Cineplanet, Bembos, Chinawook, Don Belisario, San Miguel Industrias PET, hoteles Casa Andina, Popeyes, etc.

5. BELMONT GRAÑA: US$ 1,300 millones

Alejandro Belmont Marquesado adquirió en el siglo XX la Antigua Botica Francesa en el centro de Lima, una de las mayores comercializadoras farmacéuticas de Perú. Dos de sus nietos, los hermanos Fernando y Eduardo Belmont Anderson, fundaron Yanbal en 1967, fabricante de cosméticos para venta directa mediante consultoras de belleza.

En 1988 Eduardo se separa de su hermano y funda su propia empresa de venta directa de cosméticos, Belcorp, actualmente presente en 15 países del continente y que comercializa las marcas L’Bel, Ésika y Cyzone. También es propietario de Metrocolor, una de las mayores imprentas del país.

Daniel Belmont Graña, hija de Eduardo, es directora de Ventas de Belcorp y su hermana, Claudia Belmont Graña, es presidenta de la Fundación Belcorp, que brinda programas educativos para sus consultoras de belleza.

6. HOCHSCHILD: US$ 1,120 millones

Eduardo Hochschild Beeck heredó una parte importante de la fortuna de su tío Moritz Hochschild (1881-1965), conocido en Bolivia como uno de los “reyes del estaño” en la década de 1940.

Eduardo Hochschild es principal accionista de Hochschild Mining, empresa con minas de plata en Perú y Argentina, y principal accionista de Cementos Pacasmayo, la segunda cementera del país.

Eduardo Hochschild es el presidente y principal patrocinador de la Universidad de Ingeniería y Tecnología – UTEC, entidad sin fines de lucro.

7. BENAVIDES: US$ 970 millones

Son hijos de Alberto Benavides de la Quintana, tal vez el más exitoso empresario minero en la historia del país, fundador de Compañía de Minas Buenaventura, en donde los hermanos Benavides Ganoza son los principales accionistas. Roque Benavides, quien ha sido presidente de la Confiep y de la SNMPE, es el presidente de Buenaventura y su hermano Raúl es el gerente de Desarrollo de Negocios de la misma compañía. Buenaventura es uno de los mayores productores de oro y plata del mundo.

La familia tiene una participación minoritaria en Inversiones La Rioja, propietaria de los hoteles Marriott en Lima y Cusco, en cuyo directorio son representados por Mercedes Benavides Ganoza. Ella también es propietaria de Wayra, una pequeña empresa de textiles hechos a mano.

8. LINDLEY: US$ 850 millones

Los hermanos Lindley Suárez son bisnietos del inglés Joseph Robinson Lindley (1859-1912), quien fundó una fábrica de gaseosas en 1910. Uno de sus hijos, lanzó la marca Inca Kola en 1935, vendida a The Coca Cola Company en 1999.

El año pasado, los Lindley Suárez vendieron Corporación Lindley, embotelladora en Perú de Inca Kola y Coca Cola, a la mexicana Arca Continental por US$ 900 millones. En febrero pasado, los Lindley realizaron un aumento de capital en Arca por US$ 400 millones, por lo que ahora son accionistas minoritarios de la embotelladora mexicana.

Johnny Lindley Suárez continúa como director en Corporación Lindley y también dirige la cadena de minimarket Tambo +, de propiedad de su familia.

9. BELMONT DAUELSBERG: US$ 820 millones

Fernando Belmont Anderson fundó la empresa de venta directa de cosméticos Yanbal en 1967, en donde tuvo como socio a su hermano Eduardo hasta 1988, cuando se separaron y desde ese entonces no tienen relación alguna.

Actualmente Yanbal tiene presencia en 11 países, con las marcas Yanbal y Unique. Su presidenta ejecutiva es Janine Belmont Dauelsberg, hija del fundador, siendo la mujer con el más alta cargo en esta lista.

Guido del Castillo Echegaray. Foto: Cosas Hombre

10. DEL CASTILLO: US$ 770 millones

Guido del Castillo Echegaray es un ingeniero de minas cusqueño. Fue representante de la empresa canadiense Highland Queen, que luego le vende sus concesiones auríferas en Arequipa. También compró minas en vías de agotamiento o en problemas económicos del grupo Hochschild en la década de 1970. Al mismo tiempo, prestaba servicio de perforaciones diamantinas para exploraciones mineras. Su despegue empresarial se dio a inicios de este siglo con el inicio de operaciones de la mina Aruntani, que fue una de las mayores productoras de oro del país. Actualmente, Guido del Castillo también opera las mineras Anabi y Apumayo, lo que lo convierte en el quinto productor nacional de oro.

Habitualmente, Guido del Castillo financia actividades de arqueología prehispánica y es fundador y patrocinador del Museo Andrés del Castillo, entidad sin fines de lucro.  También es un ferviente católico que en el 2006 le obsequió una pepita de oro al Papa Benedicto XVI.

11. NAVARRO GRAU: US$ 580 millones

Félix Navarro Irvine fue un hacendado y un exitoso abogado, quien se casó con una nieta del héroe Miguel Grau. Sus hijos han compuesto el apellido Navarro-Grau.

En 1978 la familia fundó Consorcio Minero Horizonte para procesar un antiguo relave minero y hoy opera dos minas en Pataz (La Libertad), que la convierte en la cuarta productora nacional de oro. También cuenta con una subsidiaria que explota una mina de oro en Puno. Actualmente, los hermanos Navarro Grau Dyer son los principales accionistas de la minera.

Félix Navarro Grau Hurtado ha sido gerente general de Consorcio Minero Horizonte, es socio del Estudio Navarro & Pazos Abogados y es director de mineras Juniors en donde la familia tiene participación.

Verónica Marsano Conroy. Foto: Caretas

12. MARSANO: US$ 550 millones

Tomás Marsano Gutiérrez fue un acaudalado empresario minero e inmobiliario de la primera mitad del siglo XX, dueño de una hermosa mansión demolida en el 2002. Uno de sus nietos, Andrés Marsano Porras (1944-1999), fundó la empresa Minera Aurífera Retamas S.A. (Marsa) en 1981, para explotar uno yacimiento de oro en Pataz (La Libertad).

Andrés Marsano se convirtió en un destacado empresario a fines del siglo pasado, pero falleció en un lamentable accidente de tránsito. Tras su muerte, sus tres jóvenes hijos se quedaron a cargo de sus negocios. Hoy Andrés y Verónica Marsano Conroy son vicepresidentes ejecutivos de Marsa y también tienen un family office, MC Kpital, que es propietaria de la marca de ropa Dunkelvolk, de la marca de cosméticos D! Make Up y de las tiendas Do it!, Do it Kids!, Funky Fish y Glitter, presentes en nueve países de Latinoamérica.

Los hermanos Marsano Conroy también conducen Fe y Misericordia, una asociación sin fines de lucro que se dedica a ayudar a la población en extrema pobreza.

13. AÑAÑOS ALCÁZAR: US$ 540 millones

Jorge Añaños Jerí y su esposa Tania Alcázar fundaron su empresa de bebidas gaseosas en 1986. En el 2002 se inició la internacionalización de Industrias San Miguel y hoy operan en cuatro países de la región, siendo sus principales mercados República Dominicana y Brasil, en donde habitualmente se reúne la familia para el directorio de la empresa. Producen bebidas de las marcas Kola Real, Cielo, Goob, etc.

Desde la década de 1990, los Añaños Alcázar tomaron caminos diferentes del negocio del resto de los hermanos Añaños Jerí, agrupados en Grupo Embotellador Atic, a quienes no he considerado en este cálculo.

La segunda generación está ahora al timón del negocio: Arturo Marroquín Alcázar es gerente de Industrias San Miguel en República Dominicana, Hans Añaños Alcázar es director de proyectos de la firma, Katerina Añaños es gerente en Brasil y Cintya Añaños Alcázar es gerente para Perú y Chile.

14. MIRÓ QUESADA: US$ 450 millones

Es la familia más extensa de la lista: más de 200 miembros entre cuarta, quinta, sexta y séptima generación, por lo que la fortuna individual de cada rama puede parecer pequeña en comparación a las otras familias de esta lista. Por esta razón, dudaba de incluirlos en la lista, pero al final me decidí hacerlo por su importancia mediática y porque aún están unidos como accionistas de El Comercio.

Todos ellos son descendientes del panameño Tomás Miró quien arribó a Perú a mediados del siglo XIX y que estuvo casado con Josefa Quesada. Sus descendientes conservaron el apellido compuesto. Los hermanos Miró Quesada tuvieron varios negocios (encontré un proyecto ferrocarrilero) pero uno de ellos, José Antonio (1845-1930), se dedicó al periodismo y se convirtió en director y propietario del diario El Comercio, el de mayor circulación nacional desde hace más de 150 años.

En el cálculo solo he considerado los negocios la familia Miró Quesada tiene a través de Empresa Editora El Comercio S.A. y de Servicios Especiales de Edición S.A., por los cuales publica los diarios El Comercio, Trome, Perú21, Gestión, Depor, Correo, El Bocón, entre otras publicaciones, además que controla América TV y Canal N, el Instituto Avansys, los juegos Coney Park, entre otros. No he tomado los negocios en cuenta los negocios adicionales que puedan tener otras ramas, como los Graña o Roca Rey.

Los miembros de la familia con cargos directivos en las empresas son: José Antonio García Miró Miró Quesada, Luis José Miró Quesada Valega, Cecilia Rapuzzi Miró Quesada, José Antonio Miró Quesada Ferreyros, María del Carmen Miró Quesada Arias, Francisca Graña Canepa, Manuel Antonio García Miró Bentín, María Luisa Miró Quesada Dudek, Pablo Emilio Llona García Miró, Victoria Miró Quesada Martens, Alejandro Miró Quesada Cisneros, Bernardo Roca Rey Miró Quesada, Francisco Miró Quesada Cantuarias e Ignacio Prado García Miró.

Jan Mulder Panas. Foto: G de Gestión

15. MULDER: US$ 435 millones

El suizo Frederic Mulder fundó Química Suiza, una distribuidora de productos farmacéuticos, hace más de 70 años. Sus hijos, los hermanos Mulder Panas, han extendido Química Suiza en cinco países de la región.

Quicorp, el holding de Química Suiza, tiene la mayor cadena de farmacias del país, con mil puntos de venta, la mayoría con la marca MiFarma. En febrero, Quicorp adquirió la cadena de 47 farmacias de Cencosud y en marzo adquirió la cadena de 340 farmacias de Boticas Arcángel por US$ 80 millones.

Louis Leonardus Mulder Panas es el gerente general de Quicorp, mientras Jan Mulder es director de varias empresas, no todas de la familia. Jan Mulder también es un reconocido coleccionista de fotos y es presidente del Centro de la Fotografía y de la Alianza Francesa de Lima.

César Acuña y los hermanos Acuña Núñez. Foto: Twitter de Richard Acuña

16. ACUÑA: US$  360 millones

César Acuña Peralta es un destacado político: fue congresista (2000-2001; 2001-2006), alcalde de Trujillo (2007-2014) y gobernador regional (2014-2015). Su primer negocio fue una academia pre universitaria en Trujillo 1980 y luego, con su exposa Rosa Núñez, fundó la Universidad César Vallejo en la misma ciudad en 1992, con lo que inició su despegue empresarial.

Si bien César Acuña ha incursionado en el negocio inmobiliario y construcción, su principal negocio es la educación. Hoy controla la UCV, la Universidad Señor de Sipán y la Universidad Autónoma del Perú. Sus universidades juntas tienen mayor utilidad neta que empresas como Graña y Montero, Supermercados Peruanos, Aceros Arequipa, entre otras.

César Acuña tiene un acuerdo con los accionistas minoritarios de la UCV (Juan Alfaro Cabanillas y Segundo Héctor Acuña Peralta) y de la Universidad Señor de Sipán (Humberto Acuña Peralta y Olga Acuña Peralta) para que le cedan los dividendos, por lo que en la práctica, él sería el propietario del 100% de las acciones.

Sus hijos, los Acuña Núñez, también tienen sus negocios y uno de ellos, Richard, es congresista de la República.

Hermanos Wong Lu Vega. Foto: Agroindustrial Paramonga

17. WONG: US$ 350 millones

Los hermanos Wong Lu Vega son hijos de Erasmo Wong Chiang, fundador de la cadena de tiendas que lleva su apellido. Los Wong vendieron las tiendas en el 2007 y desde entonces han diversificados sus inversiones. Entre sus negocios actuales está la azucarera Paramonga, los centros comerciales Plaza Lima Norte y Mall del Sur, Caja Rural Prymera, inversiones en el negocio forestal y acuicultura, entre otros.

Erasmo Wong Lu Vega es el presidente de casi todas las empresas del grupo, secundado por sus hermanos Efraín, Eduardo, Edgardo y Eric. 

jueves, 22 de septiembre de 2016

Batalla de Curupayty: la efectividad de la artillería paraguaya

Ataque de la primera columna brasileña a Curupayty. Pintura de Cándido López

En un post anterior, expliqué como fue la batalla de Tuyutí (24/05/1866), la mayor batalla que hubo en la Guerra de la Triple Alianza y también fue la más grande Latinoamérica. Cuatro meses después se llevó a cabo la batalla de Curupayty, la batalla en donde hubo el mayor uso de artillería en Latinoamérica y que fue el mayor triunfo paraguayo en la guerra. Fue la última batalla donde estuvieron presentes los presidentes de Paraguay, Argentina y Uruguay.

REORGANIZACIÓN DEL EJÉRCITO PARAGUAYO Y REANUDACIÓN DE LA GUERRA

El ejército paraguayo quedó diezmado después de la batalla de Tuyutí y su principal obstáculo para recuperarse fue la caída demográfica que vivía Paraguay a consecuencia de la guerra. El presidente de Paraguay, el mariscal Francisco Solano López, reorganizó el ejército, “hizo venir seis mil esclavos, y los distribuyó en diferentes cuerpos. Habiéndose presentado 200 indios paraguás, López los destinó a la artillería pesada”.(1) Para fines de junio de 1866, el ejército paraguayo ya contaba con 20 mil hombres, pero en su mayor parte conformados por ancianos, niños y soldados dados de alta de los hospitales.(2)

El ejército aliado (Argentina, Brasil y Uruguay) contaba con más de 30 mil hombres, pero no movió sus líneas más allá de Tuyutí. En cambio, López abrió campaña nuevamente contra los aliados en julio de 1866, se produjeron varios combates y batallas, ganando los aliados la mayoría de ellas.

El 1° de septiembre la marina brasileña, al mando del almirante Joaquim Marques Lisboa -vizconde de Tamandaré-, inició el bombardeo a la batería paraguaya de Curuzú, una posición cercana a las avanzadas paraguayas ubicadas en Curupayty y a la fortaleza de Humaitá, el punto donde se concentraba la defensa paraguaya. Al día siguiente, el 2° Cuerpo del ejército brasileño al mando del general Manuel Marques de Sousa -barón de Porto Alegre-, compuesto por 8,132 hombres,(3) desembarcó en las Palmas y subiendo por la margen izquierda del río Paraguay, acampó frente a Curuzú. Ese mismo día, el blindado Rio de Janeiro fue hundido por un torpedo (4) mientras bombardeaba a las baterías paraguayas, siendo el único blindado brasileño hundido durante la guerra. El día 3 las fuerzas brasileñas tomaron Curuzú y pudieron tomar las posiciones paraguayas en Curupayty, situado a 2 Km, pero no avanzaron más.(5)

CONFERENCIA ENTRE MITRE Y LÓPEZ

Después de la caída de Curuzú, los paraguayos sufrían constantes bombardeos en su posición en Curupayty, cuya distancia entre ambas era menos de 3 Km. Recién el sábado 8 de septiembre se empezó abrir las trincheras “que tendría 2,000 yardas de largo”.(6) Bajo estas circunstancias, el mariscal López invitó al presidente de Argentina, y jefe del ejército aliado, el general Bartolomé Mitre, a una conferencia, para evitar un golpe de gracia o “ganar tiempo para fortificar Curupayty”.(7)

Mientras en el campo aliado, las relaciones entre el general Mitre y el almirante brasileño Tamandaré, jefe de la escuadra brasileña (ni Argentina ni Uruguay tenían buques de guerra en el río Paraguay) no eran nada buenas, lo que sin duda alguna, tuvo influencia en las operaciones de la guerra. Mitre no podía imponerse porque no tenía ningún mando sobre Tamandaré, sin embargo, en la junta de guerra del 8 de septiembre, cuando planeaban como atacar Curupayty, Tamandaré “ofreció la más eficaz cooperación de la escuadra, comprometiéndose de la manera más formal a batir las baterías a tiro de metralla y, destruídas las baterías del río, colocar sus buques en una posición de donde se enfilara la batería de tierra, inutilizar toda la artillería y barrer o conmover a sus defensores para evitar la efusión de sangre de los asaltantes”.(8) Es así, cuando los aliados estaban alistándose para atacar Curupayty, se solicitó la entrevista.

La conferencia entre ambos presidentes se efectúo el 12 de septiembre en Yataití Cora, un lugar donde se había efectuado una batalla dos meses antes (11-12/07/1866). Mitre señaló que la paz se establecería en base al tratado de alianza y López contestó que jamás aceptaría las condiciones de este tratado. La reunión duró cinco horas pero no se llegó a ningún acuerdo y los bombardeos de la escuadra brasileña sobre Curupayty, interrumpidos ese día, se reanudaron.

LA DEFENSA PARAGUAYA Y LAS FUERZAS ALIADAS

Trinchera paraguaya en Curupayty. Pintura de Cándido López

“Curupayty es una barranca de arcilla mezclada con arena, llana en su parte superior, cóncava en su descenso, situada en una curva del río Paraguay”, describió el británico George Thompson, quien servía en el ejército paraguayo, a Curupayty.(9)

Si bien Curupayty llevaba varios meses artillado por el lado del río, la defensa se reforzó en los días previos de la batalla, trayéndose cañones pesados de ánima lisa de Humaitá y Asunción. Las cureñas para los cañones se hicieron de la madera de los árboles que iban talando.

En total, se artilló Curupayty con 49 cañones. Habían ocho cañones de 68 libras: cuatro apuntaban al río, dos a tierra y los otros dos al flanco derecho, que podían disparar a tierra y al río; 32 cañones de a 32 libras, cinco cañones de 12 libras y cuatro cañones de 9 libras.(10) Solo los cañones de 9 libras eran rayados, el resto eran de ánima lisa, un poco anticuados para la época. A modo de comparación, indicaremos que el puerto mejor artillado del Pacífico en esa época era el Callao, que contaba con 56 cañones: 46 cañones de 32 libras, un cañón de 68 libras, cuatro Armstrong de 300 libras y cinco Blakely de 500 libras, siendo cañones rayados los Armstrong y Blakely y el resto de ánima lisa.

La escuadra brasileña tenía 101 cañones, algunos de ellos cañones rayados Whitworth, de mayor calibre que los cañones de la defensa paraguaya.

“El foso tenía seis pies profundidad y once de anchura y toda la artillería estaba en posición… La derecha de la trinchera arrancaba del río y la izquierda de la laguna López; y se habían tomado todas las precauciones posibles para que el enemigo no pudiera flanquear la posición por el agua, como había sucedido en Curuzú”.(11)

El ejército paraguayo en Curupayty se componía de 5,000 hombres y estaba al mando del general José Eduvigis Díaz Vera, el militar paraguayo más destacado en la guerra. Cuando inició la guerra, Díaz era sargento mayor y ascendió a teniente coronel y luego a coronel, debido a sus méritos en la guerra.

Mientras en el campo aliado, el ejército brasileño en Curuzú fue reforzado por el 1° y 2° Cuerpo del ejército argentino. Ahí estaban: el 2° Cuerpo del ejército brasileño al mando del barón de Porto Alegre, conformado por 8,080 hombres (3,500 hombres de infantería, 3,900 hombres de caballería y 680 de artillería); seis batallones (unos 2,000 hombres) del 1° Cuerpo del ejército brasileño;(12) el 1° Cuerpo del ejército argentino al mando del general de brigada Wenceslao Paunero, y el 2° Cuerpo del ejército argentino al mando del general de brigada Emilio Mitre, hermano del presidente argentino. En total, los aliados tenían unos 19,000 hombres disponibles para el ataque a Curupayty.
En Tuyutí se quedó el 1° Cuerpo del ejército brasileño, 1,000 argentinos y 800 uruguayos, todos al mando del general Polidoro Jordão. Habían también 3,000 hombres de la caballería aliada (2,500 brasileños y el resto, argentinos y uruguayos) ubicabados en un lugar cercano, en dirección a la izquierda de la defensa paraguaya, al mando del presidente de Uruguay, el general Venancio Flores.

La infantería del ejército aliado estaba armada con rifles en su mayor parte, mientras el ejército paraguayo con los anticuados fusiles de chispa y algunos de fulminante. Los aliados contaban con artillería rayada distribuidos en una batería brasileña y otra argentina, aunque eran piezas ligeras, apropiadas para su transporte por tierra.

El camino entre Curuzú y Curupayty era cortado por varias lagunas y esteros.

Inicialmente, los aliados habían acordado atacar Curupayty el 17 de septiembre, pero ese día, el almirante brasileño Tamandaré suspendió el bombardeo porque se iba a iniciar una lluvia. En efecto, llovió por tres días, por lo que se pospuso el ataque y este recién se efectúo el sábado 22. La demora dio tiempo a que se terminara las trincheras paraguayas, que felizmente recién estuvieron listas el 21 de septiembre.(14)

LA BATALLA

Ataque de la escuadra brasileña a Curupayty. Pintura de Cándido López

La escuadra brasileña, conformada por los blindados Brazil (9 cañones), Barroso (6 cañones), Lima Barros (4 cañones), Bahia (2 cañones) y Tamandaré (4 cañones), 14 cañoneras (73 cañones) y 3 chatas (3 cañones), abrió los fuegos sobre Curupayty a las 8 am.(15)

Un paraguayo sobreviviente de la batalla, Juan Crisostomo Centurión, contó lo siguiente: “A las 12, los encorazados Barroso, Brasil y Tamandaré levaron ancla y siguieron aguas arriba, á fin de barrer la retaguardia de nuestra trinchera; pero debido á la altura de la barranca, aquella no era visible, de suerte que la mayor parte de sus tiros fueron por elevación, excepto unos que otros causaron unas cuantas bajas á nuestra gente.- Una bala de 150 pegó en una pieza de á 68 colocada sobre el río y la dividió en dos desmontándola. Esa misma bala mató al mayor Zayas cuyo cuerpo fue hecho pedazos, y las astillas de la cureña hirieron á todos los artilleros que la guarnecían”.(16)

A las 12:15 pm se inició el avance del ejército aliado sobre las trincheras paraguayas, al mando del general José Eduvigis Díaz. El general Bartolomé Mitre dividió al ejército en cuatro columnas: dos brasileñas y dos argentinas. Por la izquierda, a lo largo de la costa del río, iba una columna brasileña al mando del coronel Augusto Caldas, conformada por seis batallones de infantería y tres cuerpos de caballería a pie (era casi imposible ir a caballo por los esteros y lagunas); por la derecha, una columna argentina al mando del general Emilio Mitre, conformada por cinco batallones, y por el centro iban dos columnas, una brasileña al mando del general Albino de Carvalho, conformada por seis batallones de infantería y tres cuerpos de caballería a pie, y otra argentina al mando del general Paunero, conformado por 12 batallones.(17) La columna del general Mitre estaba apoyada por una batería de 12 cañones y las columnas brasileñas contaban con dos obuses, ocho cañones rayados y cuatro coheteras a la Congrève.(18)

“Enviaron también dos batallones al Chaco, frente á las baterías para enfilar la trinchera. Los aliados sostuvieron un nutrido fuego de mosquetera con sus rifles, desde que se pusieron á tiro, pero sólo consiguieron matar ó herir algunos pocos artilleros porque la infantería paraguaya permanecía oculta tras de los parapetos”.(19)

Desde el inicio de la batalla, los aliados fueron blanco fácil para los artilleros paraguayos, quienes disparaban bombas, balas esféricas sólidas y metralla, que eran tarros cuyo interior estaba lleno de balitas de plomo o balines, que cuando estallaban, herían a todos a su alrededor.

“Un alarido salvaje de entusiasmo contesta á los primeros estragos, y se arrojan las bravas tropas aliadas al asalto, llegando bastante bien á la trinchera de vanguardia que se había improvisado para proteger los trabajos de la línea principal y que como ya se dijo, estaba abandonada; pero de allí en adelante las bombas, balas rasas y metrallas que vomitaban sin cesar los cañones de nuestra posición, abrían sendos claros en sus columnas, cayendo al suelo por compañías enteras como juguetes de plomo; se veían saltar por los aires en revuelta confusión, hombres hechos pedazos, armas, faginas y escaleras de que iban provistas para el asalto, y telones de charcos de agua mezclada de sangre que hacían levantar los proyectiles como trombas á grandes alturas. Sin embargo, continuaban su marcha las columnas hasta llegar destrozadas cerca de nuestra trinchera principal, que parecía advertirles: habéis llegado al término á donde podeis llegar, de aquí no pasareis. Allí caían al borde del foso y algunos dentro de éste, víctimas de los fuegos cruzados de nuestros cañones y las descargas certeras de los fusiles de chispa de la infantería colocada trás de los parapetos”, contó el paraguayo Centurión.

Los aliados concentraron su ataque sobre el centro, adonde mandaron la reserva y lanzaron al final 24 batallones, pero al final el general Mitre y el barón de Porto Alegre decidieron replegarse. La retirada demoró más de dos horas, pues se recogieron a los heridos.

“Pasada las cinco de la tarde y recogidos todos nuestros heridos ordené el movimiento en retirada por escalones, salvando nuevamente y con muy poca pérdida las baterías del flanco del enemigo regresando antes del anochecer a ocupar nuestras anteriores posiciones en Curuzú, donde permanecemos hasta la fecha”, señaló el general Bartolomé Mitre en su parte oficial.(21)

El general Emilio Mitre manifestó en su parte oficial que “los tres batallones de este segundo cuerpo que cargaron sobre la trinchera, sólo ha quedado en actitud de combatir una tercera parte de cada uno de ellos para probar el denuedo y la bravura de que se hallaban animados y dieron sangrientas pruebas. Cuando a las tres de la tarde próximamente ordeno V.E. la retirada, estos tres bizarros cuerpos se retiraron en el mayor orden posible, a pesar de estar ya muertos o heridos sus jefes y oficiales…. Permanecimos cerca de dos horas y media después del asalto al frente de la línea fortificada de Curupayty, sin que durante este tiempo ni al emprender nuestra retirada, nos haya hostilizado ninguna fuerza enemiga”.(22)

Cuando la batalla casi había terminado, llegó como refuerzo a la línea paraguaya el batallón 12, enviado desde el cuartel general en Paso Pucú. Se les dio la orden de salir de las traincheras y recogieron seis mil armas entre fusiles, entre los que habían 3,000 rifles de Lieja y carabinas Minié, espadas, un porta-estandarte de la Legión militar argentina, una bandera de un regimiento brasileño, cajas de guerra, cornetas y varios instrumentos de banda militar.(23) De acuerdo a Thompson, los soldados del batallón 12 masacraron a los heridos:

“Les preguntaban si podían caminar y los que contestaban que n eran asesinados inmediatamente. Apenas había uno que otro que pudiera andar, pues los que podían hacerlo se habían retirado adentro de sus líneas. Interrogado un teniente Quinteros que tenía la rodilla rota si podía caminar, respondió que no; entonces el soldado comenzó á cargar el fusil para matarlo, pero el oficial logró arrastrarse como pudo y se salvó.

Apenas se tomaron una media docena de prisioneros; pues los demás fueron muertos. Fueron tomados dos paraguayos de la Uruguayana (24) y el general Díaz los colgó de unos árboles bajo su propia responsabilidad. Uno de ellos tardó mucho en morir, y rogó á Díaz lo hiciera matar porque sufría atrozmente. Díaz contestó, que eso justamente lo que él deseaba”.(25)

Lo más impresionante de la batalla fue el duelo de artillería entre la escuadra brasileña y las baterías paraguayas. Según el cálculo de Thompson, los buques brasileños dispararon cinco mil cañonazos y los paraguayos dispararon unos siete mil cañonazos,(26) un total de 12 mil cañonazos en un solo día, el mayor número de cañonazos que he visto en una batalla Latinoamericana.(27)

Plano de la batalla de Curupayty (hace click para agrandar)

Los aliados sufrieron grandes pérdidas. De acuerdo a los partes oficiales que he revisado, los argentinos tuvieron 588 muertos (31 oficiales y 557 de tropa), 1,162 heridos (108 oficiales y 1,054 de tropa), 177 contusos (21 oficiales y 153 de tropa) y 155 dispersos; el 2° Cuerpo del ejército brasileño tuvo 408 muertos (48 oficiales y 360 de tropa), 1,543 heridos (153 oficiales y 1,390 de tropa) y 211 dispersos, mientras los batallones brasileños del Chaco tuvieron tres muertos y 12 heridos y la escuadra brasileña tuvo un marino muerto, 31 heridos (un oficial y 30 marineros) y cuatro perdidos. El total de las bajas aliadas oficiales fueron de 4,295 hombres: 1,000 muertos, 2,748 heridos, 177 contusos y 370 dispersos o extraviados.(23) Cabe mencionar que muchos de los heridos fallecían debido a la difícil situación sanitaria de la época.

Las bajas paraguayas fueron poquísimas en comparación a las aliadas. No pasó de 54 muertos y heridos según Thompson (29) o 92 hombres entre muertos y heridos según Centurión, quien agrega que la mayor cantidad de bajas fue ocasionada por los disparos del batallón brasileño 16 de voluntarios ubicado en el Chaco.(30)

El presidente paraguayo, el mariscal López, observó la batalla desde su cuartel en Paso Pucú. En la noche, Díaz se presentó en la casa de López y celebraron el triunfo. Mientras el ejército argentino se embarcó en Curuzú, quedando solo el ejército brasileño en aquel lugar.

CONSECUENCIAS DE LA BATALLA

La principal consecuencia de la batalla fue que la guerra entró en suspensión, casi una tregua informal. La suspensión duró 14 meses, cuando se realizó un nuevo ataque paraguayo. Los aliados no realizaron una nueva ofensiva hasta febrero del año 1868, cuando reanudaron sus planes de tomar Humaitá y Asunción.

Las noticias de la batalla causaron mal efecto en Buenos Aires. El diplomático norteamericano Charles Ames Washburn, quien estaba en la ciudad porteña, escribió: “Por primera vez en la guerra, en la cual muchas derrotas han ocurrido así como muchos triunfos se han logrado, los periódicos de esta ciudad hablan del ataque a Curupayty como el más desastroso repudio… cuando las primeras noticias llegaron acá, la gente desalentada hablaba de paz, pero tales ideas parece que se fueron y ahora solo hablan de más hombres y medios para la guerra…. Los tres países comenzaron una alianza en la cual Paraguay era considerado como un país ya conquistado y la división del botín fue el principal objetivo del tratado. Retirarse ahora, bajo el oprobio de la derrota, no solo será la señal para el derrocamiento del partido en el poder acá y la usurpación del partido de Flores en Uruguay, sino también se cree que pondría en peligro el trono de Brasil. Por lo tanto, hay una fuerte probabilidad de que la guerra durará, por lo menos, doce meses más”.(31) Ahora sabemos que la guerra duró 42 meses más.

NOTAS

(1) George Thompson. 1910. La Guerra del Paraguay, traducida por Diego Lewis y Angel Estrada, anotada y aumentada con un Apendice en que se refutan algunas apreciaciones del autor, Tomo I, p. 156. Buenos Aires, Talleres Gráficos de L. J. Rosso y Cía.

(2) Ibíd., p. 159.

(3) Louis Schneider. 1902. A Guerra da Triplice Alliança contra o governo da republica do Paraguay, traduzido do allemão por Manoel Thomaz Alves Nogueira annotado por J. M. Da Silva Paranhos, Tomo I, p. 72. Rio de Janeiro, H. Garnier – Livreiro-Editor.

(4) En esa época, se llamaba torpedo a cualquier artefacto marino explosivo, no existían los torpedos móviles que hoy conocemos. Ahora llamaríamos mina submarina al artefacto que hundió al Rio de Janeiro.

(5) Thompson, Ob. Cit., p. 180. Nota a pie de página.

(6) Ibíd., p. 174.

(7) Ibídem.

(8) Carlos M. Urien. 1921. Curupayty. Homenaje a la Memoria del teniente general Bartolomé Mitre en el Primer Centenario de su Nacimiento, p. 34. Buenos Aires.

(9) Thompson, Ob. Cit., p. 154.

(10) Ibíd., p. 178.

(11) Ibídem.

(12) Schneider, Ob. Cit., pp. 94-95.

(13) Urien, Ob. Cit., 208-212. Carta de Oscar Durañona al Carlos M. Urien.

(14) Thompson, O.b Cit., p. 178.

(15) Schneider, Ob. Cit., p. 109. Notas de J. M. Da Silva Paranhos.

(16) Juan Crisóstomo Centurión. 1894. Memorias o Reminiscencias Históricas sobre la Guerra del Paraguay. Tomo II, p. 271. Buenos Aires, Imprenta de Obras de J. A. Berra, Bolívar 455.

(17) Schneider, Ob. Cit., pp. 105-106. Notas de J. M. Da Silva Paranhos.

(18) Centurión, Ob. Cit., p. 274.

(19) Thompson, O.b Cit., p. 180.

(20) Centurión, Ob. Cit., pp. 274-275.

(21) Urien, Ob. Cit., 213-217. Parte oficial de Bartolomé Mitre al ministro interino de Guerra, Cuartel General, Curuzú, Septiembre 24 de 1866.

(22) Urien, Ob. Cit., 222-225. Parte oficial de Emilio Mitre al General en Jefe de los ejércitos aliados, Campamento en Curuzú, Septiembre 27 de 1866.

(23) Centurión, Ob. Cit., p. 279.

(24) Capitulación paraguaya de 1865.

(25) Thompson, Ob. Cit., pp. 182-184.

(26) Ibíd., p. 185.

(27) A modo de comparación, en el combate del Callao del 2 de mayo de 1866, entre la escuadra española y los fuertes del puerto, hubieron unos ocho mil cañonazos y hasta ahora, es el mayor combate de artillería del Pacífico.

(28) Schneider, Ob. Cit., pp. 375; 389. Apéndice.

(29) Thompson, p. 182.

(30) Centurión, p. 279.

(31) United States Department of State. 1867. Executive documents printed by order of the House of Representatives, during the second session of the thirty-ninth Congress, 1866-'67

Vol. II, pp. 609-610. Washington, U.S. Government Printing Office.

Las pinturas de Cándido López fueron tomadas de la página web paraguayhistorica.com/?p=82

Los planos fueron tomados de la página web 


martes, 6 de septiembre de 2016

Perú está eliminado




Estoy feliz con el triunfo de Perú. Estoy muy contento porque el gol del triunfo lo anotó el jugador más joven de selección, Renato Tapia (21), pero creo que Perú ya está eliminado. Voy a seguir viendo los partidos de la selección, pendiente de cuando juega, yendo al estadio de ser posible, siempre esperando que Perú mejore su juego y gane sus partidos, pero creo que es imposible que clasifique al mundial de Rusia 2018. Hay que ser realistas y no ilusionarse.

También creo que Paraguay, Bolivia y Venezuela están eliminados. Pienso que clasificarán los favoritos de siempre: Argentina, Brasil y Uruguay, y que Colombia, Chile y Ecuador se disputarán los otros cupos.