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Ingeniero en Industrias Alimentarias de la Universidad Nacional Agraria La Molina, pero que se dedica a un montón de cosas, como escribir en sus ratos libres. Gusta de política, economía, fútbol, música, entre otros. Hobby principal: investigación histórica, principalmente a la Guerra con Chile, aunque también investiga sobre el desarrollo de las empresas peruanas en la actualidad. Es coautor del libro "La Última Resistencia. La batalla en el Morro Solar de Chorrillos el 13 de enero de 1881". Si desean adquirirlo, escribir al e-mail elinaresm@hotmail.com

sábado, 15 de junio de 2019

Los futbolistas más caros de la Copa América Brasil 2019.


Coutinho es el jugador más caros de Brasil. 
Sobrevalorado en mi opinión. Foto: Europa Press


Se inició una nueva edición de la Copa América, con notables ausencias en las selecciones, como Neymar y Claudio Bravo.

En esta ocasión solo hay dos jugadores en la lista de Forbes de los 100 Deportistas Mejor Pagados del Mundo, a diferencia de las dos últimas ediciones (2015 y 2016), cuando aparecieron cinco futbolistas en cada una.


En cuanto a los jugadores que tuvieron las transferencias mayores a 20 millones en los últimos cuatro años en los equipos sudamericanos (no revisé ni Japón ni Qatar), son 19 quienes participarán en el torneo y están en la siguiente lista:


En el 2015 fueron 20 los jugadores (ver aquí) y en el 2016 fueron 18 (ver aquí) los jugadores de la Copa América que tuvieron fichajes mayores a los 20 millones.

En el 2015 eran ocho jugadores argentinos, siete brasileros, tres colombianos, un chileno y un uruguayo. En el 2016 fueron seis argentinos, cinco brasileros, tres colombianos, dos uruguayos y dos chilenos.

Uso euros en las tablas porque es la moneda más usada en los fichajes de jugadores.

Por último, el portal alemán Transfermarkt ha elaborado una lista de los jugadores con la mayor valorización según su propio criterio.



En la Copa América del 2015, los 10 primeros jugadores tenían un valor de 589 millones, mientras que en la Copa América Centenario el valor de los nueve primeros era de 557 millones. Ahora, los 11 primeros (hay empate en el décimo), suman 895 millones.

viernes, 19 de abril de 2019

El final de Alan


Portada del diario Karibeña


Tal vez el Ministerio Público se haya apresurado en solicitar la prisión preventiva de Alan García Pérez y hubiera sido mejor esperar a las declaraciones de Jorge Barata (exmandamás de Odebrecht en Perú) el próximo martes 23. En la última revelación, los US$ 4.5 millones de Odebrecht para Luis Nava Guibert y su hijo José Antonio Nava Mendiola, aún no está claro si el dinero es para Alan García, porque podrían ser un pago a Luis Nava por lobby.

Existe la posibilidad que Jorge Barata no declare nada contra Alan porque antes no lo hizo cuando declaró en la Procuraduría de Brasil, como sí lo hizo contra el exmandatario Alejandro Toledo Manrique. Hasta el momento, el caso más claro eran los US$ 100 mil que Odebrecht le pagó a Alan el 2012 por una conferencia en Sao Paulo. Como exmandatario, no podía recibir dinero de contratistas del Estado sino hasta dos después de haber dejado la presidencia, por lo que habría incurrido en delito.

Es probable que Alan haya decidido suicidarse hace tiempo, prefería morir antes de ir preso. Si bien estando muerto ningún juez lo puede condenar, yo sí creo que es un delincuente, básicamente por los casos de corrupción de su primer gobierno por los que nunca fue juzgado.

Hay dos grandes casos en su primero gobierno en los que yo encuentro gran responsabilidad en Alan. Uno es por la venta de los aviones Mirage, en donde el comisionista fue el famoso traficante de armas hispano-libanés Abdul Rahman El Assir, quien ha sido procesado en Argentina por obtener ilegalmente la nacionalidad de ese país y actualmente es procesado en España por evasión de impuestos y en octubre comienza su juicio en Francia por pago de coimas a funcionarios franceses en la compraventa de armas, un caso parecido a los Mirage. El otro caso es la coima que confesó Sergio Siragusa Mule ante autoridades italianas por el tren eléctrico.

Otro caso bien sonado en el primer gobierno de Alan fue el depósito de US$ 270 millones de las Reservas Internacionales en el banco BCCI y por los que Bryan Jensen Rubio (funcionario del BCCI y exgerente del BCR) pagó una coima de US$ 3 millones a Leonel Figueroa y Héctor Neyra, presidente y gerente general del BCR, respectivamente. Yo creo que Alan allí no tiene responsabilidad, sino los funcionarios y miembros del directorio del banco emisor, entre los que estaban Enrique Cornejo.

También se tendría que investigar mejor otros dos casos: el de los dólar MUC de Alfredo Zanatti, para ver cual era la ruta del dinero (los depósitos que hizo la empresa Faucett de Zanatti en el Atlantic Security Bank), y el caso Chavimochic, por el cual el tío de Alan, Jorge Ramos Ronceros, recibió dinero de Odebrecht que no se sabe si era para él o los compartía con su sobrino Alan.

Un tema aparte pero no menos relevante son las acusaciones de violaciones de derechos humanos, principalmente la debelación del motín de los penales en 1986. Alan murió sin haber sido procesado por algún caso relacionado a violaciones de derechos humanos.



martes, 2 de abril de 2019

Municipio de Chorrillos y Ministerio de Cultura siguen sin contener invasiones al Morro Solar


Ladrillos sobre la ubicación de la Batería Provisional. Foto del autor.

El pasado 13 de enero subí al Morro Solar con un grupo de amigos, como usualmente hacemos cada año para recordar a quienes combatieron en la batalla que se llevó a cabo en 1881. La situación no ha cambiado para nada en los últimos meses, sino ha empeorado. Las invasiones han aumentado y realmente da una pena que ni la Municipalidad de Chorrillos ni el Ministerio de Cultura hagan nada por contenerla.

Lo peor le ha pasado a la Batería Provisional, que fue uno de los principales puntos de la defensa peruana en la batalla, en donde estuvieron ubicados dos cañones lisos de 32 libras de calibre. Ahora la zona de la Batería Provisional, donde hasta hace un par de años se encontraban restos de madera de la cureña de los cañones, es utilizada como una suerte de almacén de ladrillos al aire libre (ver foto de arriba). Encontramos dos pilas de ladrillos nuevos y una persona que nos acompaño dijo que hace siete meses están esos ladrillos al aire libre (desde junio), aunque obviamente los ladrillos están rotando porque yo los vi nuevos y parece que no tuvieran meses a la intemperie.

Eso no es todo. Ahora el Morro Solar afronta un nuevo tipo de “invasión”: los ciclistas.

Veo aficionados al ciclismo en la Zona Histórica desde la primera vez que subí al Morro en el 2008. En la última década, ellos han sufrido varios accidentes y asaltos que aparecían en noticias de diarios, radio y televisión, por eso no me parece raro que se hayan organizado para hacer algo por su seguridad. El problema es que se han tomado acciones más allá de lo que debían hacer y están dañando la Zona Histórica.

Los ciclistas están agrupados en una página de Facebook llamada “Todos x el Morro”. Para una membresía, se realizan donaciones de S/ 65 mensual, S/ 185 trimestral o S/ 350 semestral, a las cuentas del Club Deportivo Moxie, que tiene como presidenta Alexandra Valeria Whilar Dammert, quien también es gerente general de la empresa Moxie SAC.




Todos x el Morro también tienen una tienda virtual en su página web en donde venden productos a sus “asociados” (ver aquí).

Su labor sobre el Morro Solar comenzó hace un año y al principio parecieron buenas: limpiaron de basura parte del Morro, pusieron bancas en las alturas donde están las antenas de televisión y colocaron una caseta de seguridad. Lo malo vino después.

Los ciclistas han alterado el paisaje natural y el campo de batalla creando vías, rampas, etc., para la práctica de su deporte (ver foto abajo). Lo peor es que prácticamente han destruido la subida histórica a Marcavilca (altura donde se ubican las antenas retransmisoras de canales de televisión). El camino por donde subieron las fuerzas peruanas en la batalla de 1881, ahora es una vía de bajada de ciclistas -muy peligrosa para las personas que lo recorren para subir- que por cada bicicleta que pasa destruye un resto histórico de la batalla o pasa encima de ellos.

Los ciclistas han alterado el paisaje natural del Morro, pasando por encima de lugares en donde hay restos de la batalla. Foto del autor.

Tuve una mala experiencia la última vez al subir al Marcavilca. No solo porque vi gran parte del paisaje natural destruido por las vías de ciclistas, sino porque uno de esos deportistas que estaba bajando con su bicicleta me dijo: Fuera mierda para apartarme del camino. Sé que todos son buenas personas pero no falta siempre un maleducado y mal informado sobre el uso que debe tener una Zona Histórica Intangible como lo es el Morro Solar.

Vi ese día que los ciclistas suben a las alturas de Marcavilca llevados por una camioneta Pick Up con el logo de “Consorcio San Juan de Lurigancho – contratista de Sedapal” (ver foto). Ya en las alturas, los ciclistas descienden por la vía que ellos mismos han trazado y que como dije antes, dañan el patrimonio histórico.

Ciclistas subiendo a las alturas del Morro. Foto del autor.

Un peligro que vi ese día, además que los ciclistas pueden atropellar a alguien, es que pasaría si la camioneta que lleva a los ciclistas se vuelca o atropella a alguna persona. Como esa carretera que hay en el Morro no está autorizada por el Ministerio de Transporte ni es vía nacional, allí no sirve el SOAT.

Comprendo que a los ciclistas les guste practicar el deporte en el Morro porque en la ciudad están expuestos a muchos accidentes, pero deberían realizar una actividad más limitada y regulada por la autoridad.

Reconozco que muchos de los amantes de la historia y de los campos de batalla nos hemos quedado y no hemos sido diligentes en cuidar el patrimonio del Morro ni en advertir como lo están dañando.

Espero que en el futuro el alcalde de  Chorrillos, Augusto Miyashiro Ushikubu (cuyo padre en 20 años al frente del municipio chorrillano no hizo casi nada por el Morro), y la ministra de Cultura, Ulla Holmquist Pachas, se pongan a trabajar por resguardar el Morro Solar, puedan impedir las nuevas invasiones, prohibir que La Chira (también parte de la Zona Histórica Intangible) siga siendo usado como relleno sanitario y regular su uso por los ciclistas, así como restaurar las zonas que ellos han modificado.


domingo, 17 de febrero de 2019

Breve reseña sobre Kukín Flores

Kukín el segundo sentado desde la derecha, en su mejor temporada en el Sport Boys. Foto: @johnnyvegasf


Hoy amanecí con la terrible noticia del fallecimiento de Carlos “Kukín” Flores Murillo, el mejor jugador del Sport Boys de las últimas décadas.

A los 17 años, Kukín fue quien más destacó en la campaña de Copa Libertadores del Boys ante clubes colombianos en 1992. En 1993 comenzó hacer sus goles olímpicos. Recuerdo que cuando los tiros de esquina del Boys regularmente los pateaba Kukín, quien antes de patear tomaba un vuelo muy largo para sacar un potente disparo que siempre intentaba sorprender al portero. Si bien en Youtube hay salen dos goles olímpicos que anotó Kukín, recuerdo que alguna ocasión le contaron ocho goles olímpicos que había anotado el jugador chalaco.

Muchos chalacos, yo entre ellos, le teníamos mucha simpatía a Kukín en esa época. Se conocía que había tenido una niñez bien jodida, que había vivido en la calle (como muchos niños en la década de 1980), que había destacado en las categorías infantiles de la Academia Cantolao y que con el apoyo de Kiko Mandriotti, Arturo Delgado y “Chalaca” Gonzáles, se había convertido en futbolista profesional.  

En agosto de 1994, tras una terrible carretilla al “Churre” Hinostroza en el partido contra Alianza Lima, no solo lo expulsaron de la cancha, sino del Boys. La noche que se supo que la suspensión por ocho fechas (era reincidente en agresiones contra jugadores rivales), el periodista deportivo Gustavo Barnechea, en su sección en América Noticias, lo criticó duramente (ese año, Barnechea criticaba a Kukín cada vez que podía como nunca lo hizo con ningún otro jugador) y dijo que no debería estar en el fútbol profesional y así fue, porque lo botaron del Boys.

El día de su cumpleaños número 20, lo botaron a Kukín del Boys (20/08/1994). El programa de Micky Rospigliosi en el canal del Estado le hizo una nota de Kukín por su cumpleaños y lo encontró en un humilde bar a la espalda del Estadio Telmo Carbajo, sentado con sus amigos en una mesa llena de cervezas. Le preguntaron por su salida del Boys (fue ese mismo día) y sobre sus posibilidades de buscar otro club.

Kukín no regresó al futbol hasta 1995, cuando fue contratado por la U, en donde no brilló y resaltó lo conflictivo que era, pues los diarios deportivos rumoreaban sobre sus enfrentamientos con compañeros del club. Después pasó por el San Agustín, el Al-Hilal de Arabia Saudita y retornó al Boys en 1998. El torneo apertura de ese año fue tal vez su mejor temporada en el Boys, que quedó segundo en la tabla. Después de eso, jugó una temporada en el club griego Aria Salónica, que lo entraba Sergio Markarián. El programa de Micky Rospigliosi en Panamericana pasaba videos editados de los partidos en Grecia (ya acusaban al periodista de usar su programa deportivo para promocionar futbolistas) y se veía que Kukín jugaba bien.

Kukín regresó al Perú para jugar por Alianza Lima para el Torneo Clausura de 1999. Lo hizo muy bien, era el mejor de ese equipo, pero se fue mal de ese club. Alianza ganó el Clausura y estaba para campeonar, pero Kukín se hizo expulsar tontamente en la final contra la U, cuando el partido iba cero a cero. Ya sin Kukín en la cancha, la U goleó fácil a Alianza y aún pienso que con él, el partido hubiera sido diferente. Una pena, porque fue la gran oportunidad de Kukín de salir campeón nacional. Años después, Kukín se arrepintió de esa tonta expulsión (había estado tranquilo toda la temporada) pero también mencionó que tuvo una relación difícil con el entrenador de Alianza, el colombiano Edgar Ospina.

Para el 2000, Kukín regresó al Boys ya sin mucho lustre, pero en septiembre de ese año consiguió un buen contrato con el Atlético Paranaense de Brasil, un club que había asombrado a todos los periodistas peruanos cuando vino a Perú a jugar contra Alianza Lima por Copa Libertadores. A Kukín no le fue bien en Brasil y dicen que solo jugó siete partidos allá.

A partir del 2001, Kukín tuvo pasos cortos por varios clubes: Belgrano de Argentina, nuevamente la U, Pereira de Colombia, cinco pasos más por el Sport Boys, entre otros clubes, hasta su retiro en el 2012. Ya desde el 2006 había aceptado que era adicto a la cocaína.

La última vez que lo vi a Kukín fue una mañana de un domingo de julio del 2017 en Chorrillos. Parecía que estaba de boleto, aunque me saludó a la distancia.

Kukín tuvo un gran talento para el fútbol, daba muy buenos pases y en determinado momento, fue especialista en tiros de esquinas y tiros libres. El entrenador argentino Jorge Sampaoli tuvo palabras de elogio para el futbolista chalaco.

“Con la magia no alcanza, y todo el inconveniente psicológico que tiene alguien para no lograr establecerse en el fútbol de elite porque algo lo supera…. lo de él fue complejo. Carlos era Maradona y la verdad que no pudo ser Maradona”, señaló Sampaoli en una entrevista.(1)

Para el entrenador argentino Ángel Cappa, Kukín también fue uno de los mejores en su puesto en los últimos años, hábil, de gambeta demoledora y lectura inteligente del partido, pero también explicó las razones por las cuales no sobresalía todo lo que pudo:

“Muy buenos jugadores en un entorno que no sólo no los favorece para nada, sino que los perjudica al extremo de hacerlos pasar inadvertidos… ¿A qué me refiero cuando hablo del entorno? En primer lugar, a la situación económica del país, con su carga de pobreza y, lo que es peor, la marginación social que produce, que es de donde sale la mayor parte de los jugadores de fútbol”.(2)

QEPD Carlos


NOTAS

(1) “Jorge Sampaoli comparó a Kukín Flores con Diego Maradona”. Diario Líbero, recuperado de https://libero.pe/futbol-peruano/1068196-jorge-sampaoli-comparo-a-kukin-flores-con-diego-maradona

(2) Cappa, Ángel. 2004. ¿Y el fútbol, dónde está? Lima, Perú. Ediciones Peisa SAC.